Tal como mencioné en uno de mis posts sobre las primeras impresiones de este viaje a Kinshasa, me soprendió ver las paredes de la ciudad cubiertas de coloridos murales publicitarios pintados a mano. Aunque antes ya los había visto, la verdad es que había muy pocos y un tanto descoloridos. Esta vez, quizás porque hay más competencia, los vi por todas partes en todo su esplendor. Me pasé horas embobada mirándolos por la ventana, sobretodo yendo al aeropuerto, y sacándoles gran cantidad de fotos.
Y como me encantan tanto los carteles como los grafitis y los murales, pues les he dedicado un álbum de fotos entero para disfrute de otros aficionados al arte comercial congoleño. Aunque la mayoría son murales puramente publicitarios, pintados en paredes de calles que no pertenecen a ninguna casa o tienda, he puesto también alguno de la fachada de algún comercio. Y es que hasta hace poco, con este boom publicitario que parece haberse producido en Kinshasa, estos pintores se dedicaban mayoritariamente a pintar los rótulos e indicadores de los establecimientos que se los encargaban, incluidos los edificios oficiales y las iglesias.