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Twiga

10 años después de los disturbios racistas de El Ejido

por elia
Disponible en: Español
09 02 2010
Países:
AFRICA
Etiquetas:
espana, inmigracion

Se cumple una década de los disturbios racistas de El Ejido, los más graves ocurridos en el Estado español, y Canal Solidario se pregunta "¿hemos aprendido algo?". Viendo que durante esta década se han ido sucediendo otros episodios de altercados y violencia colectiva contra la población inmigrante (véase Terrassa, Elche y Roquetas de Mar), me inclino hacia el no. Por si alguien necesita que le refresquen la memoria, Canal Solidario hace un repaso a estos cuatro casos famosos.

Recordemos también el follón que causó recientemente el Ayuntamiento de Vic al anunciar que no dejaría empadronar a los inmigrantes sin visado o permiso de residencia (aunque luego se hicieron marcha atrás).

Todo esto me viene a la cabeza al leer la última entrada en el blog de Luna, titulada "Mujer afro, española y sobradamente preparada compara experiencias". En ella cita a una mujer española anónima, deducimos que de origen africano y por lo tanto negra, comparando su experiencia en España y en Gran Bretaña, donde la gente está mucho más acostumbrada a ver a gente de todos los colores en todo tipo de trabajos y situaciones sociales. He aquí un extracto:

[...] era gracioso porque siempre la vacante estaba abierta: “sí, sí, pásate a tal hora en tal sitio.” Y yo iba tan contenta a mi entrevista, arreglada y todo, y llegabas ahí y no te creas que te iban a hacer la entrevista (...): entrabas por la puerta y ya les veías la cara de susto, “ay la chiquilla esta, la morenita ¿no?” [Yo les decía:] “Soy la chica que ha llamado para esto …” [Y contestaban:] “ah, no es que mira … ya … ya el puesto está cogido.” “Pero si he llamado esta mañana y me han dicho que …” “No, es que …” Eso si no te decían directamente que no te pasaras cuando les decías tu nombre por teléfono (…).

Me fui a Inglaterra de primeras (…) y vi que en los bancos hay negros, en los centros de empleo hay negros, en la política hay negros, o sea, que hay visibilización [de la población negra] y dije “yo quiero estar aquí”.

Leer la cita entera aquí, que no tiene desperdicio. Su comentario sobre cuando va en autobús y nadie quiere sentarse al lado de ella me ha recordado un cortometraje fantástico titulado Schwarzfahrer (juego de palabras entre la palabra para la gente que se cuela sin pagar y literalmente 'pasajero negro'), que colgué por aquí hace algunos meses (es el segundo). Y también me ha recordado la anécdota que me contó un día a un amigo mío marfileño para ilustrar las dificultades de integración que está sufriendo su esposa en Suiza, donde se encuentra estudiando un doctorado en literatura francesa: nunca nadie se sienta a su lado en el tranvía. En todas partes cuecen habas, sí, pero España es una tierra de cruce de caminos y el único país de Europa que tiene fronteras con África, mientras que Suiza es una confederación de pueblos montañeses que vivieron la mayor parte de su historia aislados.

Y con todo esto en mente me pregunto, ¿hemos aprendido algo?

Y de propina, un fragmento del reportaje de Josep María Martín sobre un piso de 50 metros cuadrados en Lavapiés en el que viven 8 personas, la mayoría inmigrantes senegaleses. Para que veáis a lo que se dedican:

Comentarios:

09 02 2010 schauzeri

Muy buen artículo Elia!!

La verdad es que en diversas ocasiones yo también me he preguntado acerca de la experiencia que pueden tener los inmigrantes en España, y en otros países europeos. Yo creo que, dado lo reciente que es el fenómeno de la inmigración hacia España (15-20 años?) comparado con las más largas tradiciones del Reino Unido y Francia (mayor relación con las colonias, e inmigración africana y caribeña desde los 60), la verdad es que no lo estamos haciendo muy mal. Y más en el contexto actual en el que se ha acabado lo bueno, y tenemos casi un 20% de paro, y los políticos no se han dado (mucho) a la demagogia fácil.Aunque estoy de acuerdo que lo de Vic (y cómo se quiso votar en la Cortes) puede presagiar cosas peores.